Comienza con una exuberante sinfonía conducida por el órgano donde resplandece inequívocamente un erotismo sagrado en el exultante “Ich bin herrlich” de la soprano y que alcanza su clímax con un dueto extático en el que el aria celebratoria del bajo, embellecida por el órgano obbligato, se entrelaza adorablemente con la lánguida coral de la soprano. ¡Gozosa unión en verdad! Las otras cantatas del disco son menos directamente amatorias. La BWV 152, compuesta en Weimar el año 1714, se sirve de una delicada aleación de timbres (flauta dulce, oboe, viola de amor, viola da gamba y continuo) para acompañar un diálogo íntimo sobre la fe en tanto que piedra angular de la salvación, mientras que la BWV 57, una cantata de Leipzig de 1725, reflexiona sobre los peligros de la tentación antes de que la segunda aria del bajo, alzada sobre unas cuerdas que corretean regocijadamente, prometa la redención.
La anterior grabación Bach de Thomas Quasthoff con los tonificantes Berliner Barock Solisten ganó un Grammy, y ésta tal vez sea incluso mejor. La incorporación de Dorothea Röschmann aporta decididamente un extra: su rico timbre, casi de mezzo, es el complemento perfecto para el barítono lírico, pero sin embargo serio, de Quasthoff. Cantan juntos con una calidez y un placer que llevan esta música gloriosa a nuevas cimas de exaltación. GRAHAM LOCK
BACH
DIALOGUE CANTATAS
Thomas Quasthoff, Dorothea Röschmann
Berliner Barock Solisten
RAINER KUSSMAUL
Deutsche Grammophon 477 6591
2007 · 61:02’