Así lo cuenta la autora que se confiesa una apasionada admiradora de su música y una permanente viajera por los escenarios que ocuparon la vida del músico: Bergedorf, Venecia, Nápoles, Viena, Londres, Varsovia y, sobre todo, Dresde.
Publicamos también en este número el ensayo que mereció el segundo premio de nuestro Concurso dedicado al escritor, historiador y libretista italiano Apostolo Zeno (1668-1750), antecesor de Metastasio en la corte de Viena y autor preferido por todos los grandes compositores de su época. El ensayo está escrito por Bruno Forment, belga, doctor en musicología y que actualmente desarrolla su trabajo en los Estados Unidos.
Brian Robins, con el rigor y la amenidad de siempre, nos presenta una “revisión” del significado musical e histórico de la última ópera de Mozart, La Clemenza di Tito, una obra que, considera el autor, ha sido la que ha despertado en los últimos años los juicios y las críticas más rigurosas.
Un breve trabajo sobre Couperin, las Lecciones de Tinieblas y las pinturas de Georges de La Tour, escrito por Steven Plank, completa nuestros ensayos de este número. Y junto a ellos una imprescindible entrevista con uno de los personajes más influyentes en el mundo de la música antigua: Joshua Rifkin. Sobre él todo el mundo conoce sus opiniones y estudios en torno a la interpretación de la música coral de Bach y la controversia que sobre este asunto lleva planteándose desde hace veinte años. Pero en la conversación con Uri Golomb descubrimos un nuevo Rifkin que admite y propugna que “hacer música concierne también a otras muchas cuestiones”.