Las investigaciones acerca de su vida y su música más recientes son incorporadas en este artículo de Daniel Zuloaga. “Weiss –escribe en su ensayo– está considerado como el compositor más prolífico para laúd. Los cientos –literalmente- de piezas para instrumento solo escritas por él para laúd en una amalgama de estilos francés e italiano son sonatas en varios movimientos basadas en danzas francesas estilizadas.
” A su muerte el auge de la guitarra precipitó el declive del laúd, tal como había sucedido ya con anterioridad en Italia y Francia pero sus obras solistas siguieron siendo objeto de admiración, y el laúd se mantuvo en uso hasta comienzos del siglo XIX en algunos círculos cortesanos y en ambientes domésticos para el acompañamiento de canciones. Jean-François Lattarico escribe sobre la ópera barroca alemana en los siglos XVII y XVIII en un recorrido que va desde sus orígenes en 1597 hasta el advenimiento de Mozart y en donde son protagonistas no sólo la música sino la vida cultural de ciudades clave como Dresde, Leipzig, Nuremberg, Mannhein o Hamburgo y las circunstancias político-religiosas que se producen en la Alemania en esos años de convulsa historia.
Juan Ruiz Jiménez escribe un documentado ensayo en el que bajo el título de “Vanitas sonora” realiza unas interesantes reflexiones en torno a la música asociada al ritual de la muerte en la sociedad española del Renacimiento, a la evolución de la liturgia del oficio de difuntos y las misas de réquiem, así como los repertorios concretos destinados a esta finalidad.
Y Graham Lock entrevista a Winton Dean, figura legendaria de la musicología mundial, auténtico recuperador de Handel que a sus 92 años, con una mente prodigiosa y un humor envidiable, sigue trabajando y publicando su monumental obra dedicada al compositor alemán. Es un lujo para Goldberg presentar esta entrevista a sus lectores.