Abre este mosaico el compositor veneciano Baldassare Galuppi (1706-1785), la personalidad más relevante de su época en el mundo de la ópera italiana. Gianluca Capuano nos traslada a aquella Venecia cuya riqueza musical hoy nos resulta increíble y en donde “cada iglesia, cada teatro, cada institución rivalizaban por tener la mejor música de la ciudad.
La música no falta tampoco, sobre todo durante la noche, en calles y callejas, junto a las orillas de los canales y sobre las góndolas; de pronto, bajo la ventana de su posada, llega, desde un pontón flotante, el sonido de una orquesta: el homenaje de un amante a su amada. En Venecia se oye por todas partes el sonido de la música”. Y de Venecia Jean-François Lattarico nos lleva a Roma glosando la biografía de Giulio Rospigliosi, la figura más emblemática y atractiva de esa escuela romana por la calidad literaria y dramatúrgica de sus libretos y, sobre todo, por su posición en el seno de la curia romana, de la que fue prelado y, más tarde, cardenal, nuncio apostólico y, finalmente, Papa con el nombre de Clemente IX (1667 1669).
A Toledo se le conoció en el siglo XVIII como la segunda Roma y Carlos Martínez Gil nos ofrece un retrato social y religioso de la maravillosa ciudad en la que la música tuvo una presencia constante y destacada, y de los compositores que la hicieron dueña de un inmenso tesoro musical que nos han legado.
Siguiendo nuestro recorrido David Vickers nos traslada hasta Inglaterra de la mano de una de las conjunciones artísticas más felices de la historia de la música, la formada por John Dryden y Henry Purcell, poeta y músico que nos han dejado obras como King Arthur o The Indian Queen. Y Brian Robins cierra este recorrido con un excelente ensayo sobre los dos grandes Oratorios tardíos de Haydn: La Creación y Las Estaciones.
El propio Robins ha entrevistado también en este número a Ludger Rémy, clavecinista, director y estudioso alemán que, sin aspavientos ni alharacas, ha hecho posible nuestro conocimiento de sus compatriotas del norte y del centro de la Alemania dieciochesca en interpretaciones marcadas, por encima de todo, por una total integridad y un compromiso apasionado.