En otro concierto se presentarán piezas que invocan el poder curativo de la música: por ejemplo, una cantata de Barbara Strozzi titulada L’Astratto, en la que un desdichado amante inventa reconfortantes melodías como autoterapia musical; la cantata compuesta por Alessandro Scarlatti sobre el mítico cantante Orfeo, así como el conocido solo de arpa del Saul de Handel gracias al cual David logra sanar la depresión del rey.
Congruentemente con la actividad organística del director artístico, Peter Waldner, la música para órgano se erige también, en sus múltiples facetas, como centro de gravedad de diversos conciertos. En su vigésimo aniversario como organista de la parroquia comarcal de Mariahilf y junto al percusionista tirolés Charlie Fischer, Waldner logra que su órgano no sólo suene, sino que también baile. Además de distintos conciertos de órgano, se oferta un viaje cultural y organístico a Brescia y una excursión organística desde la parroquia de Oberhofen al monasterio Stams.
Otros dos conciertos parten en busca de las huellas musicales que dejaron las tendencias religiosas del Barroco. El ensemble de música antigua Zefiro Torna, el grupo de música popular Amor Roma y el Duo Traces, compuesto por Philippe Laloy –saxofonista de jazz y flautista– y el bajo Vincent Noiret, investigan las tradiciones y las artes de los cátaros, un movimiento ascético laico de los siglos XII y XIII.
El ensemble exclusivamente femenino Cappella Artemisia presenta música navideña compuesta en conventos femeninos italianos durante los siglos XVI y XVII. Las referencias locales a las épocas doradas del palacio de Innsbruck correrán a cargo de un concierto de música cortesana del emperador Maximiliano I.
El programa incluye obras apenas interpretadas de Heinrich Isaac, maestro de capilla de Maximiliano, y de su discípulo Ludwig Senfl, copista en la capilla de la corte del emperador. El concierto para armónica de cristal y verrófono promete ser una rareza instrumental. Eran sobre todo mujeres las que causaban furor en el siglo XVIII como virtuosas de la armónica de cristal, entre ellas la invidente Marianne Kirchgeßner, para la que Mozart compuso su Quinteto KV 617. Más información en www.lebensmusik.at