Hopkinson Smith –“Hoppy”, como lo llama todo el mundo– es sencillamente una persona entrañable. Lo dicen sus alumnos, sus colegas, y toda la gente que lo frecuenta.
Reflexivo y amable hasta el límite de lo imaginable, la calidez y la integridad que transmite señalan a un artista verdadero.
Como intérprete, sea con la vihuela, el laúd renacentista, la guitarra barroca y especialmente el laúd barroco, Smith no sólo demuestra su versatilidad y calidad como ejecutante de múltiples repertorios, sino que ha hecho escuela en cada uno de estos instrumentos.
La conversación que sigue tuvo lugar a la sombra de los álamos en el tórrido verano andaluz de Aracena, donde además de brindar sus tradicionales Masterclasses, Hopkinson Smith maravilló al público con su último programa titulado “Oscuridad y Luz en la música de la época de John Dowland”. |
|
|
|