Han pasado ya más de treinta primaveras desde que comencé a tocar la vihuela y a documentarme sobre su historia. Durante todo este tiempo, lo que otrora fue una reliquia esotérica de un pasado lejano, se ha convertido en una emocionante realidad.
Más de tres siglos después –casi cuatro– de su desaparición, la vihuela se ha convertido en parte del mundo de la música contemporánea a través de su interacción con los intérpretes, los fabricantes de instrumentos, los investigadores, los editores, los promotores de conciertos y las discográficas.
Gracias a las grabaciones y las interpretaciones en directo, un pequeño grupo de artistas actuales ha conseguido reinsertar la vihuela en el dominio público, permitiendo así que se pueda disfrutar de su exquisito repertorio.
Al aceptar la invitación para escribir este artículo para Goldberg, creí que resultaría útil, incluso revelador, centrarme en la vihuela no sólo en el contexto del Renacimiento español, sino también teniendo en cuenta la evolución contemporánea del instrumento, su música y el lugar que ocupa. |
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