| Hace exactamente cuatro siglos moría Emilio de’ Cavalieri, cuya trayectoria está íntimamente ligada al gran proyecto de “hablar en música” que surgió en los comienzos del Barroco. En cualquier caso, en este año 2002 en el que escasean las conmemoraciones (no olvidemos, de todos modos, que Cavalli nació el mismo año en que desapareció Cavalieri), la celebración tiene características de acontecimiento. Un acontecimiento que nos recuerda, sobre todo, un advenimiento (en perfecta simetría con el drama lírico): el del oratorio, en el que estuvo implicado el mismo Cavalieri cuando, en febrero de 1600, hizo interpretar su Rappresentatione di Anima et di Corpo, arquetipo o, más bien, presentimiento de un género que, al margen de la profesión musical, determinó nuevos comportamientos y constituyó una especie de fenómeno social en la Roma del Seicento, debido a la próspera carrera de las historias sagradas. |
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