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Lachrimæ ha pasado a ser, probablemente,la recopilación más conocida
de música instrumental del siglo XVII
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Siete pavanas apasionadas
Lachrimæ, or Seaven Teares fue publicada durante una visita de Dowland a Londres, procedente de la corte danesa. Había llegado a Inglaterra el verano de 1603, pocos meses después de la muerte de la reina Isabel. Es probable que viajara para probar fortuna con el nuevo rey, Jacobo I. Dowland dedicó la obra a la esposa de Jacobo, Ana de Dinamarca, y de nuevo volvió a demostrar su ingenuidad si pensó que ello iba a garantizarle un puesto en la nueva corte. Probablemente a Ana le pareció políticamente inoportuno que la vieran arrebatar un empleado a su hermano. Dowland intentó regresar a Dinamarca durante el otoño de 1603 pero se vio obligado a pasar el invierno en Inglaterra “debido a los vientos contrarios y al hielo”, según escribió en la dedicatoria de Lachrimæ. También dijo a Ana que la recopilación había sido iniciada “donde vos nacisteis, y concluida donde reináis”, lo que parece indicar que una parte fue escrita en Dinamarca, quizá para un conjunto del que formaban parte sus compañeros de exilio William Brade y Daniel Norcombe, mientras que el resto se compuso especialmente para su publicación en Londres durante el invierno de 1603-04.
Dowland abrió con Lachrimæ nuevos caminos. Su obra fue la tercera recopilación de música de danzas publicada en Inglaterra, tras las Pavans, Galliards, Almains de Anthony Holborne y el First Booke of Consort de Thomas Morley, aparecidas ambas en 1599. Fue también la primera recopilación de música para conjunto de cuerdas que incluyó una parte para laúd en tablatura. Algunos cuadros de finales del siglo XVI muestran a veces laúdes o instrumentos de tecla que tocan con grupos de cuerda, pero en las colecciones de música de danza no se incluyeron de forma habitual partes para instrumentos de continuo hasta la década de 1620. Lachrimæ fue también la primera y única colección musical para conjunto instrumental (consort) que utilizó la presentación perimetral de las partes (table layout). La música para conjuntos instrumentales se publicaba normalmente en juegos de particelas que contenían por separado las partes de cada instrumento particular. En Lachrimæ están agrupadas en derredor de la página. Las partes para los instrumentos de mayor tamaño, los bajos y el laúd, aparecen a lo largo. Aun así la experiencia práctica demuestra la dificultad, si no la imposibilidad, de reunir sentados en torno a un ejemplar único a cinco violistas y un laudista: si se colocan lo bastante cerca como para leer las notas con comodidad, no queda espacio para el movimiento de los arcos; y si se retiran a una distancia suficiente, el reducido tamaño de las notas impide leerlas. La portada de la edición de Lachrimæ nos dice que la colección está pensada para “laúd y violas o violines, a cinco partes”. Esto significaba probablemente, según se ha creído a veces, que las dos familias de instrumentos de cuerda deberían mezclarse y que los violines se encargarían de las voces altas, y las violas de las bajas. En realidad, nuestros conocimientos sobre la música inglesa de la época nos llevan a pensar que Dowland consideraba esas posibilidades como alternativas: un consort completo de violas o un consort completo de violines. Todavía en 1636, el escritor Charles Butler escribió que los diversos tipos de instrumentos “se suelen usar por separado, como grupos de violas, de chirimías, etc.” Los conjuntos mixtos, como el sexteto de violín o viola soprano, flauta o flauta de pico, viola baja, laúd, cítara y pandora utilizado por Thomas Morley y Philip Rosseter, eran por aquellas fechas novedades exóticas y sólo se generalizaron a finales del siglo XVII.
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