Jaroslav Tùma, el intérprete checo de tecla, ha grabado gran número de obras y es conocido tanto por sus interpretaciones, sobre todo de la música de J. S. Bach, como por su talento a la hora de improvisar. Esta reciente grabación del Orgel-Büchlein pone ciertamente de manifiesto sus excelentes cualidades como intérprete. El Orgel-Büchlein, compuesto por Bach mientras residía en Weimar, consta de 45 preludios corales, modelos de escritura polifónica. Algunos son muy cortos, pero ello no facilita la tarea del organista, que debe esforzarse por dar con el tratamiento adecuado y la registración apropiada para acertar a la primera y tocar estas miniaturas expresivamente. Las registraciones de Tùma son maravillosas, tanto en su variedad como en su adaptabilidad a la música. Le supone gran ayuda el órgano que tan bien ha sabido elegir, un hermoso instrumento nuevo construido –sobre una caja barroca original de 1769, obra de Johann Philipp Seuffert– por el talentoso organero checo Vladimir ?lach (II manuales, ped., 30 registros, 2004), en la iglesia de Sankt Peter de Bruchsal, cerca de Karlsruhe, Alemania.
Aunque no se trata de un instrumento demasiado grande, puede ser delicado o poderoso; tiene un plenum brillante pero nunca avasallador y unos registros suaves muy agradables (flautas y viola da gamba), mientras que el pedalero de siete registros añade una robusta línea de bajo (y, lo que es muy interesante, con una trompeta casi francesa que hace maravillas). Todos los registros –algunos muy sutiles– se consignan en el folleto adjunto. Aunque quizá resulte un poco fatigoso escuchar los 45 preludios uno tras otro, estamos ante una versión muy notable de esta célebre colección. PIERRE DUBOIS