Este CD presenta una serie de Symphoniae (es decir, sonatas) y motetes de Nicolaus à Kempis (h.1600-1676), uno de los compositores flamencos más importantes del siglo XVII. Philippe Beaussant caracteriza el estilo de Kempis en el folleto del CD definiéndolo como una combinación de virtuosismo italiano y rigor nórdico.
El “rigor nórdico” puede percibirse en las complejas texturas polifónicas de Kempis: incluso las obras para el así llamado “violino solo” incorporan una activa contribución melódica del continuo. El sentido de rigor está además intensificado por la complejidad melódica y armónica del compositor, repleta de elaborados giros y matices. Las influencias italianas se perciben en la sutil pintura de las palabras y en los muchos pasajes virtuosísticos, tanto para instrumentos como para voces.
Sin embargo, estos pasajes nunca parecen fuera de lugar: ni siquiera en sus momentos más impetuosos pierde la música su elegancia. Son obras de arrebatadora riqueza, de expresividad introvertida pero a menudo profunda. Esta descripción es menos aplicable a las dos últimas piezas del programa. El motete Maria Mater Gratie ostenta un encanto melódico desacostumbradamente simple.
La Symphonia Septima supra Ciaccona incluye elementos poco habituales (rasgueos que evocan los guitarrísticos, partes para percusión) que podrían reflejar la imagen que Kempis tenía de la música española. Ambas piezas otorgan al disco una conclusión desenfadada que compensa el tenor más serio de las obras anteriores. El Ensemble Clematis, dirigido por la violinista Stéphanie de Failly, es enormemente receptivo a la miríada de complejidades de esta música, a su riqueza sensual y expresiva. Su seguridad técnica y su ímpetu en los pasajes virtuosísticos van acompañados de gran sutileza y refinamiento musical. Un disco enormemente satisfactorio. URI GOLOMB