El extraordinario Codex Squarcialupi sirve de base a este registro magníficamente presentado, planteado, estructurado y resuelto. Todos conocemos las dificultades que entraña enfrentarse a estas obras del Trecento con sus complejas texturas rítmicas, sus juegos de palabras en las que los nombres de algunas féminas aparecen y desaparecen en su imbricación en los textos y su no fácil versificación, obras de consumados maestros.
Debió de ser un placer encontrase en la Perugia, Mantua o en la Florencia de la época para, por casualidad haberse topado con Giovanni, Gherardellus, Laurentius o Andreas, por citar solamente a aquellos relacionados con la ciudad del Arno. Así pues, en esta grabación se suceden una caccia, ballatas y madrigales a dos y a tres voces (extraordinaria interpretación la del primero de Giovanni sa Cascia, de la primera generación de compositores florentinos que además da título al cd) o la del interesante Dolgomi a voi maestri en las que la inclusión al final de las sílabas de la solmisación y el propio texto nos hablan de la importancia de la música en estos ambientes.
Además del citado Squarcialupi, algunas piezas que se han conservado en otros manuscritos con distinta estructura son aprovechadas por los intérpretes para ofrecernos versiones más ricas. Así la ballata Ricorditi di me con su contratenor procedente del codex Lucca presente en este manuscrito a 3 mientras que en el primero aparece a dos. Sin duda la riqueza armónica en la versión aquí ofrecida justifica la elección, al igual que en el madrigal Inperial sedendo. Las interpretaciones vocales son impecables, de clara dicción, fraseo equilibrado y acompañamiento instrumental, cuando existe, discreto. Las puramente instrumentales están realizadas con gusto exquisito, como la procedente del codex Faenza, La doulse çere interpretada por el arpa. JUAN CARLOS ASENSIO