No se dejen engañar por el envoltorio, un cartón doblado por la mitad formando dos sobres que contienen el libreto y el CD envuelto en plástico, con una fea ilustración de cubierta procedente de la edición económica del LP de los años 60. Tanto la música como las interpretaciones son excelentes. Las 18 sonatas que se conservan del virtuoso violinista Giovanni Battista Fontana fueron publicadas en Venecia en 1641, 11 años después de su muerte en Pádua, probablemente de peste. Se desconoce cuándo escribió estas obras para uno, dos y tres violines y fagot.
Enmarcadas en el laberíntico e improvisatorio estilo de la sonata italiana de principios del siglo XVII, no carecen, con todo, de cierta originalidad, así como de algunos rasgos anticipatorios. El título del frontispicio de la edición original especifica que puede usarse la corneta en lugar del violín. El conjunto Gruppo Seicento, formado por licenciados de la Academia Internacional de Milán procedentes de Italia, España y Chile, no usa corneta, pero sí recurren a una flauta de pico en dos de las nueve sonatas recogidas en esta ocasión. Además hay dos violines (sorprendentemente, de finales del siglo XIX), un fagot (para el cual Fontana escribió una música muy exigente), a veces sustituido por una viola da gamba, una guitarra barroca o chitarrone, así como un órgano. Dado que estas obras estaban destinadas a la iglesia, no se usa un clave, sino un órgano de grandes dimensiones. La versión del grupo es moderada y reflexiva, elude explosivas pirotecnias y ofrece un agradable virtuosismo. Se ha puesto mucho cuidado en la instrumentación de cada obra. Ningún aficionado a la música del primer barroco puede ignorar unas interpretaciones que demuestran semejante inteligencia y musicalidad. CHRISTOPHER PRICE