El Ensemble Organum es una de esas reducidas formaciones dedicadas a la interpretación de la música antigua que ha sabido crear un sonido inconfundible y a la vez convincente, en cuanto a su probable o hipotética veracidad histórica. Dos son los activos fundamentales del Ensemble: la notabilísima personalidad de su director y el empleo de voces formadas en un medio tan poco convencional como es la tradición oral de los países que bordean la cuenca mediterránea. El resultado nunca defrauda por su rara belleza y atractivo, puestos especialmente de relieve cuando el repertorio que se interpreta pertenece a la tradición litúrgica gregoriana y aquellas que le precedieron.
Pérès ha escogido interpretar en esta ocasión una selección del repertorio de un raro manuscrito de hacia mediados del siglo XII que procede de la basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén, y que por lo mismo se vincula a la Orden de los Templarios. De los ocho fragmentos del CD cabe destacar el primero, la antífona Crucem sanctam subiit, que recuerda la enseña de los miembros de la Orden del Temple –una cruz latina de color rojo–; asimismo Media vita in morte sumus, otra antífona cuya letra tiene que ver con la idea cristiana de la muerte. La impactante sobriedad de ambos fragmentos así como la del resto del repertorio de la grabación, acorde con los principios de la Orden templaria al menos en sus orígenes, encuentra un intérprete ideal en el Ensemble Organum, que borda por así decir su interpretación. MARICARMEN GÓMEZ