Cada vez son más frecuentes las grabaciones del repertorio de Notre-Dame en las que no figuran los hit-parade de la época, o al menos aquellos que a nosotros nos lo parecen. Afortunadamente esta grabación de Diabolus in Musica se suma a aquellas propuestas en las que se huye de los quadrupla perotinianos y se nos presentan interesantísimas piezas del repertorio, dignas de figurar al lado de los mejores ejemplos del género.
Y no solamente organa, excelentemente representados en el Benedicamus Domino de apertura (a pesar de faltarle la respuesta Deo gratias) y en el impresionante responsorio de los maitines de Navidad Descendit de celis, interpretado aquí en una reconstrucción que incluye las tres prosas que silabizan el famoso neuma triplex, alternativa melismática que concluye el cuerpo del responsorio y que le convierte en una de las grandes piezas del repertorio, no solamente en cuanto a duración (más de 18 minutos) sino en lo que se refiere a inspiración.
No en vano su destino litúrgico era el mismo día de Navidad en el que horas después se interpretaría el famoso Viderunt omnes. La conexión entre las secciones de organum purum y las cláusulas (típicamente en estilo punctus contra punctum) se hace de manera suave y en ningún momento se produce sobresalto alguno. Los grandes conductus a una, dos y tres voces, verdaderas obras maestras de la invención de la época con sus largas y elaboradas caudas, son interpretados con un gusto refinado: claridad en la línea, afinación y dicción.
Este refinamiento queda patente en el complicado tratamiento de las disonancias en el conductus a 4 Deus misertus hominis, o en la simplicidad del muy conocido Veri floris sub figura. JUAN CARLOS ASENSIO