El efecto de este disco en el oyente sólo es comparable al de un libro que no podemos dejar hasta haberlo leído de cabo a rabo. Jonathan Manson y Trevor Pinnock nos brindan unas interpretaciones de las sonatas de J. S. Bach para viola de gamba y clave caracterizadas por tal brío y expresividad que cada movimiento nos llega como una bocanada de aire fresco.
La clave para unas interpretaciones tan eficaces no es sólo una profunda comprensión de la música por parte de los intérpretes, sino también su extrema sensibilidad recíproca. Las sonatas van presentando a lo largo de la grabación una multiplicidad de estilos. Pasajes de denso contrapunto se contrapesan con frases melódicas más ligeras en estilo galante, y el cañamazo musical se complementa con ritmos como de recitativo y otros que recuerdan el lenguaje del concierto.
El Vivace inicial de la Sonata en sol menor, BWV 1029, nos da el tono del resto de la grabación. La ejecución está llena de energía y de un sentimiento de empuje que permite, no obstante, el pleno despliegue del talante melódico expansivo que caracteriza el movimiento. La coordinación entre la viola de gamba y el clave en fraseo, articulación y ornamentación es verdaderamente notable, lo cual resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta la gran diferencia en la velocidad de ataque de los respectivos instrumentos.
Los movimientos lentos muestran a lo largo de toda la grabación la misma belleza y sensibilidad en el fraseo. Este magistral disco es sumamente recomendable como complemento de la discoteca de todos los amantes de la música. ŽAK OZMO