El perfil melódico de las Cantigas de Santa María ofrece sorprendentes posibilidades sonoras. Muchas de ellas han sido experimentadas ya y por ello las innumerables grabaciones que se pueden encontrar en el mercado (merecería la pena hecer un catálogo monográfico de las mismas) nos ofrecen un verdadero mosaico de propuestas. Desde las que la voz sola es la verdadera protagonista, hasta aquellas en las que los instrumentos toman el lugar de las voces. Entre ambos extremos el juego instrumental y vocal se ha impuesto tanto en directo como en registro sonoro.
La propuesta de grupo Antequera con la extraordinaria cantante Johannette Zomer, es una más en cuanto a inventiva formal. En ella podemos encontrar las melodías compartidas entre la voz y un instrumento (Miragres fremosos) junto a propuestas en las que la voz femenina solista se acompaña de bordones vocales dobles o simples (Santa María loei). La ejecución puramente instrumental (Como ponden) sería muy discutible, mientras que, al contrario, el estribillo cantado y las estrofas narradas se nos antojan un buen acercamiento a las melodías del rey sabio. Cuando la cantante se ha hecho acompañar del laúd árabe intenta imitarle haciendo algunos microtonalismos en las notas tenidas finales (Virgen Madre groriosa). La extraordinaria voz y el gusto exquisito de Zomer hacen este disco muy agradable a la escucha. Los acompañamientos instrumentales son bastante discretos y en ningún momento oscurecen la interpretación vocal. Particularmente recomendable es la "puesta en escena" de Dized’ai trobadores con alternancia entre los propios trovadores y la narradora. JUAN CARLOS ASENSIO